La Torre de Belém es uno de los monumentos más emblemáticos de Lisboa. Se encuentra en la margen derecha del río Tajo, donde una vez hubo la playa de Belém, desde donde los barcos de Descubrimiento.
El monumento es notable por el nacionalismo implícito, ya que todo está rodeado del escudo de armas de Portugal decoraciones, incluyendo las entradas de los cruces de la Orden de Cristo en las ventanas del bastión, estas características se refieren principalmente a la arquitectura típica de una época el país era una potencia mundial (el de la Edad Moderna).
Designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 07 de julio 2007 fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal.