Las Islas Canarias, a pocos kilómetros de la costa de África occidental del Sáhara Occidental, tienen, en algunas partes, un clima y vegetación adecuada para camel vida. Lanzarote, Fuerteventura y el sur de Gran Canaria y Tenerife son las zonas climáticas del desierto, en el que sólo el animal y el culo han sido utilizados sin mayores problemas de adaptación.
Debido a estas razones de proximidad y, poco después de la conquista de las islas por los españoles comenzaron a llegar los primeros camellos a las islas orientales, luego se extendió a lo largo de gran parte de las islas.
Su uso principal ha sido el cultivo de la tierra y el transporte de cargas y personas, hasta hace unos años, cuando la introducción de medios mecánicos ha hecho este animal obsoleto. Sólo en los últimos años, gracias al turismo, este animal ha vuelto a encontrar una nueva forma de vida y aparecen en el paisaje de las Islas Canarias.
Camel Park fue el primer centro de cría de camellos en Tenerife. Ellos comenzaron a operar en 1988 con 15 camellos en una finca bananera ubicada en Guaza y para 1993 habían logrado reunir a más de 60 animales.
En ese momento, safaris en camello tuvo lugar en los acantilados de la montaña de Guaza a Palmar, y la gente se reciba de nuevo en el parque con una comida canaria y un montón de sangría de sobra.
En 1995 compraron una finca típica canaria, situado entre La Camella y Chayofa, y desde entonces han ofrecido a sus clientes un ambiente acogedor, en contacto con la naturaleza y en la compañía de los animales de granja.